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FAJAS REDUCTORAS Y EJERCICIO
 

E

sos feos y desagradables rollitos que hacen deslucir nuestra figura, en muchas ocasiones son nuestro principal dolor de cabeza y más aún cuando queremos lucir un lindo vestido ajustado al cuerpo. Con el afán de disimularlos, muchas veces tomamos decisiones drásticas que pueden dañar nuestra salud. Una de las medidas inmediatas que tomamos para esconder lo que nos sobra en el abdomen, es el uso de fajas, las cuales pueden causar daño. Según el cirujano plástico Francisco Naranjo, las fajas reductoras tienen su origen en el uso del corsé, en el siglo XVIII, cuando las damas de la época los usaban para exaltar las líneas del cuerpo, disminuyendo el volumen de la cintura y resaltando los bustos, lo cual era muy molesto porque les dificultaba la respiración; además, les causaba una dilatación entre el esófago y estómago. Según el especialista, en el mercado hay diferentes métodos para adelgazar, los cuales complementándose y con buena asesoría, pueden hacer maravillas. Sin embargo, señaló que recurrir al uso de fajas no es correcto, ya que, por la presión que éstas ejercen, pueden dañar el sistema circulatorio, formando coágulos, lo cual puede producir una embolia. Sin embargo, el doctor Naranjo afirmó que el uso de fajas sólo es conveniente cuando lo manda un especialista, como complemento de un tratamiento; por ejemplo, después de la presoterapia o de una liposucción, para que la piel se fije en su sitio, con una leve presión. Hay que tener cuidado con productos comerciales que engañan a la gente, los cuales pueden disminuir un poco el tamaño de la obesidad, porque el material del cual están fabricados es un látex que, al estar en contacto con la piel, produce la transpiración y eleva la temperatura corporal en esa zona, pero no resuelven el problema, ya que disminuyen el flujo circulatorio; son métodos peligrosos que no son confiables; hay que usar lo recomendado por el médico, señaló el especialista. El especialista señaló que es muy importante que las personas aprendan a comer, ya que aun cuando se realicen una cirugía para reducir su volumen, si no aprenden a comer, volverán a engordar. Actualmente hay muchos tratamientos para bajar de peso, pero el paciente debe estar consciente que debe complementarlos con ejercicio y con una dieta saludable, señaló. Camila Medal, administradora del gimnasio Bally Sports & Nutrition, señaló que el mejor método para borrar esos rollitos en nuestra cintura es combinar ejercicios con una dieta sana. Además, señaló que aun cuando las fajas aceleran el proceso de sudoración, no es recomendable su uso. PLAN DE EJERCICIOS Even Castillo, entrenador del gimnasio Bally, nos recomienda una rutina fácil y saludable para eliminar lo que nos sobra en el abdomen. Pies. Hacer levantamiento de pies, tres series de 20. Abdominales. Hacer abdominales normales e inclinadas hacia los lados, tres series de 20. Escoba. Con un palo de escoba o con una barra liviana, atrás del cuello, girar la cintura con las piernas abiertas, mínimo tres series de 30 a cada lado. Cardioaeróbicos. Practicar ese ejercicio, al menos tres veces a la semana, reduce el abdomen. En primer lugar, las malas noticias. Las fajas reductoras y las cremas no hacen milagros y no, no sirven para pulverizar la barriguita. ¡Ojalá fuera tan fácil! El primer paso para acabar con ella es saber a qué se debe exactamente. Si el problema es un exceso de peso, hacer abdominales no sirve para hacerla desaparecer. La razón estriba en que el músculo se encuentra por debajo de la grasa, por lo que para obtener unos abdominales marcados, el primer paso es acabar con ese tejido adiposo mediante una dieta sensata. A veces, el problema de la tripita no está en la grasa, sino en la distensión de los músculos rectos abdominales. Estos son como tiras que van desde la parte baja del pecho hasta el pubis, y son responsables del tono muscular del vientre. Cuando se sufren oscilaciones bruscas de peso o embarazos, estos músculos pierden su fuerza. Literalmente, se aflojan y se van hacia los lados, dejando que el contenido de la cavidad abdominal se abra paso y produzca ese aspecto abultado. Lamentablemente, no hay faja reductora ni crema que solucione este problema. Para fortalecer los músculos, hay que tonificarlos mediante gimnasia. Pero no se deje vencer por la pereza: basta con hacer ejercicios de abdominales dos o tres veces por semana para obtener buenos resultados. Actualmente, en la mayoría de los gimnasios se ofrecen clases específicas de abdominales, que no son, ni con mucho, tan duros como los pintan. Lo más importante es realizarlos bien, trabajando tanto sobre los abdominales rectos como sobre los oblicuos (que además son los que dan forma de cintura de avispa y modelan la figura) y los dorsales, fortaleciendo toda la musculatura del tronco. No sólo le sentará mejor la ropa, sino que mejorará, y mucho, el estado de la espalda, ya que estos músculos son la faja natural que ayuda a sostener la columna vertebral........

 

 

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