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¿Qué son las
zonas erógenas? Son las partes del cuerpo que son fuentes
latentes de placer o excitación. Comúnmente se cree que las
zonas erógenas de mayor placer son los órganos sexuales pélvicos
porque vivimos en una cultura en donde se ha limitado la
sexualidad a su función reproductiva, colocando el placer en una
posición de "pecado". Sin embargo las zonas erógenas del cuerpo
masculino o femenino son sorprendentemente insospechadas.
¿Cuáles son los órganos sexuales más importantes del cuerpo
humano? El cuerpo humano tiene un órgano sexual de suma
importancia: el cerebro. Es la matriz de nuestro sistema
nervioso. También la información que pongamos en nuestra mente
será el motor de nuestros actos, por ejemplo, si en nuestra
mente consideramos la sexualidad como pecaminosa o sucia, por
obviedad nuestro comportamiento estará determinado por esta
ideología, causando conflicto en la práctica erótica. Sin
embargo, si la información que ocupa nuestro "disco duro" está
libre de prejuicios, viviremos nuestra sexualidad de forma más
natural y saludable. Si el cerebro es el órgano más importante,
indiscutiblemente el más grande es la PIEL. Tanto para las
mujeres como para los hombres su extensión de piel es una gran
alfombra de posibilidades de disfrutar sensaciones excitantes.
¿Cuáles son otras zonas erógenas más comunes? Por excelencia las
zonas de mayor placer son todas aquellas que tengan mayor número
de terminales nerviosas como los pezones, el glande, el clítoris
o el cuello. La cultura occidental considera los senos femeninos
como una zona altamente erógena. Contrariamente, no todas las
mujeres sienten placer al ser estimuladas en los senos ya que
para algunas, su centro de mayor placer es la espalda. Inclusive
hay quienes alcanzan el orgasmo con el simple hecho de ser
estimuladas en esta parte del cuerpo. Por supuesto una en un
millón. Los labios son una zona explorada comúnmente. Los besos
son un estímulo que brinda sensaciones placenteras. A través del
besuqueo se puede explorar otros órganos de placer como la
lengua, lo que se consigue con los conocidos besos franceses,
que es la introducción de la lengua en la boca de la otra
persona, simbolizando la pasión y la penetración. También con la
boca se realizan otros tipos de caricias como el sexo
bucogenital -la boca en los órganos sexuales pélvicos (boca-vagina/boca-pene).
El ano, las nalgas y el perineo también son zonas erógenas
latentes por sus terminales nerviosas. La actividad de
introducir el dedo, pene u otros objetos a través del ano para
estimular no es exclusiva de las personas con preferencia
homosexual o de hombres que tienen sexo con hombres, se sabe que
el número de parejas heterosexuales que lo realizan es mayor.
Existen muchas otras zonas con potencial erótico. Los pies son
altamente eróticos así como cada uno de los dedos que lo
componen. Morder el lóbulo de la oreja, la nuca, los hombros o
bien acariciar el rostro o el cabello suele ser bastante
placentero. Conclusiones Cada persona tiene una anatomía
diferenciada por lo cual sus zonas de placer también son
diferentes. A una mujer le puede agradar ser tocada en sus
nalgas mientras que a otras las caricias en las manos pueden ser
el botón de inicio de su excitación. Por otra parte, existen
varones a quienes la estimulación de sus pezones es lo más
sensible mientras para otros les parece hasta repulsivo. El
descubrimiento de las zonas de placer del propio cuerpo y de la
pareja son lo que hace a los encuentros eróticos excitantes. No
limitemos nuestras zonas erógenas al simple coito, la
exploración de todo el cuerpo da por resultado la conquista de
más territorios de placer....... |